Por Juan Carlos Monedero
Ediciones Escipión. 314 páginas

El encierro provocado por la cuarentena fue la ocasión que muchos encontraron propicia para escribir o llevar diarios personales. Lo que hace único al proyecto del escritor Juan Carlos Monedero es que tomó como objeto de estudio a la propia pandemia y lo hizo con una saludable y desafiante incorrección política. Tanto que llega a presentarla como parte de una revolución mayor y mucho más antigua, que tiene una agenda que no se detuvo, como queda aquí también expuesto.

Monedero (Buenos Aires, 1985), nacionalista católico y profesor de filosofía, dedica la primera parte del libro a una indagación filosófica sobre el uso del lenguaje como herramienta de dominación. Este tramo ensayístico es en esencia un texto que ya había publicado y que adaptó al caso del coronavirus.

El desarrollo argumental sigue entonces un hilo teórico, en el que discurre sobre la esencia de las cosas, sobre el conocimiento y el acceso a la verdad, al que entrelaza con un análisis del discurso sanitario alarmista y su evolución. Y así se enumeran contradicciones, inconsistencias, manipulaciones y engaños.

El objetivo es demostrar cómo la palabra es el centro de un “experimento”, el núcleo de un programa de dominación mundial. Para eso acude a los clásicos -abundan las citas de Santo Tomás, Séneca, Chesterton, Marechal o Castellani- como antídoto ante la ceguera. Pero también la intención es poner de manifiesto cómo opera ese mecanismo y cómo el conocimiento quedó secuestrado durante la pandemia por un temor insano, inoculado por la acción embrutecedora de los medios.

El repaso sobre lo que hemos vivido y su proyección a futuro no pierde vigencia, porque la tiranía sanitaria no tiene horizonte de salida.

A este ensayo le sigue una serie de crónicas sobre el avance, en plena cuarentena, de la revolución mayor en nuestro país. Un avance que, en el fondo, es posible por las mismas razones que lo anterior: una degradación de la inteligencia y de la moral públicas, que es la consecuencia lógica de que muchas personas ya se habían divorciado de la realidad objetiva como vía de acceso al conocimiento para abrazar el subjetivismo. En estas crónicas no falta una mirada crítica sobre las innovaciones dentro de la Iglesia católica.

Para Monedero, la tiranía sanitaria es apenas el último eslabón de una guerra ideológica y cultural. Para quien no alcanzó a atar cabos en tiempo real el año pasado, este libro es una bocanada de aire fresco, un llamado vibrante a despertar y atestiguar la verdad.

Por: Agustín De Beitia / La Prensa