Por Ignacio F. Bracht
Maizal Ediciones. 134 páginas

Los aficionados a la historia militar tienen bien presente el desempeño del general Paul Von Lettow-Borbeck (1870-1964), apodado el “León de Africa”. Este militar alemán se batió con asombrosa gallardía durante la entera duración de la Primera Guerra Mundial en defensa de las colonias germanas en el sudeste africano sin que sus enemigos hubieran podido derrotarlo al momento de deponer las armas. Fue una leyenda en vida, reconocido sin discusión por propios y extraños.

En este libro el historiador Ignacio F. Bracht traza una breve semblanza del admirable oficial. Basándose en las memorias del personaje y en lo más importante de la bibliografía internacional disponible, Bracht sigue la trayectoria de Von Lettow desde que, a comienzos de 1914, el alto mando alemán dispuso despacharlo a proteger el territorio equivalente a la actual Tanzania.

Convencido de que sus acciones en Africa ayudarían a aliviar la presión sobre sus compatriotas en Europa, Von Lettow se propuso librar una guerra de desgaste. Acompañado por una pequeña dotación de cuadros y con una tropa de unos pocos millares de nativos fieles y aguerridos, el “León de Africa” desquició con sus maniobras a las fuerzas británicas y portuguesas enviadas para someterlo.

Su táctica principal consistió en el movimiento constante, en las acciones de hostigamiento y guerrilla, y en eludir los combates frontales que proponían sus adversarios mucho más numerosos y mejor pertrechados. Lo que no impidió la conducta honorable. Von Lettow fue un caballero en el campo de batalla, que atendía a los enemigos heridos como si fueran soldados propios, y liberaba prisioneros bajo la promesa de que no volverían a tomar las armas en su contra.

Este comportamiento que ya en su tiempo era inusual, cimentó una fama que no desmintieron sus oponentes más aguerridos, como el general Jan Smuts, primer comandante de las fuerzas aliadas lanzadas a derrotarlo y luego jefe de gobierno de la Sudáfrica encolumnada en la órbita británica. 
El mito fue alimentado además por testimonios como los de Karen Blixen, la fascinante escritora danesa que, dato curioso, viajó en 1914 a Africa en el mismo buque que Von Lettow, con quien trabó una incipiente amistad que el estallido de la guerra impidió desarrollar. Cuando se cruzó con el carismático oficial alemán, Blixen (Isak Dinesen para las letras universales) estaba dando los primeros pasos de la agridulce experiencia africana que tanto le aportaría a su literatura. El encuentro fugaz la marcó, y así lo atestiguan sus cartas y anotaciones personales.

Bracht es un biógrafo elogioso y preciso. En su libro ofrece un relato informativo y bellamente ilustrado con dibujos y fotografías de época, al que afean ciertas distracciones narrativas y algunos errores de concordancia. Tal vez la obra amerite una edición revisada y corregida.

Por: Jorge Martínez / La Prensa