Por Lorena Romanin
Los libros del Espectador. 179 páginas

Tras su primera y auspiciosa publicación -Un enemigo del pueblo, en la versión de Lisandro Fiks-, la editorial Los libros del espectador acaba de lanzar su segunda obra. En este caso, se trata de la inauguración de la colección “Dramaturgias argentinas” y constituye un “dos en uno”. Como si pasara un tren y Todo lo posible, ambos éxitos recientes del teatro independiente, escritos por Lorena Romanin, aparecen reunidos en un único volumen con un estudio crítico de Jorge Dubatti.

Se trata de dos obras -en el caso de Como si pasara un tren, con una permanencia de cinco años en cartel- que indagan en los vínculos. Romanin brinda en ambas una dramaturgia muy actual y fresca, pero tierna y potente a la vez.

En Como si pasara un tren, la autora utiliza su habilidad para construir mundos centrándose en un hogar de provincia, habitado por una madre y un hijo veinteañero con retraso madurativo. El padre los abandonó y no quiere saber nada con verlos. De pronto, la vista de una sobrina provoca un verdadero cimbronazo. Tal como señala Dubatti, la autora se mete con una familia disfuncional, pero tal atributo -lo recalca- no debería ser fuente para el menosprecio habitual de cierta crítica, más bien todo lo contrario. Hay profundidad en el texto con personajes muy potentes.

En tanto, en Todo lo posible se hace foco en la limitación física, las relaciones complicadas con deberes y expectativas y en la necesidad de jugarse por lo verdadero, lo más propio de cada uno.

Como aliado del teatro, el libro permite captar ciertas cuestiones que al momento de asistir a ver una obra, a veces pueden perderse. Sin dudas, la iniciativa de Los Libros del Espectador, proyecto editorial dedicado a la escena argentina, merece ser elogiada por la elección de los materiales y por esta inmejorable oportunidad que brinda al espectador de darse una segunda chance también como lector.

Por: Juan Carlos Antón / La Prensa